Conferencia Magistral de David Sim

Conferencia Magistral de David Sim

 

  • Los espacios públicos son clave para que las ciudades sean vivibles y amables.
  • La inversión en más espacios públicos y vías para la movilidad no motorizada, también pueden detonar en el crecimiento de la economía de las ciudades.
  • Debemos preguntarnos qué ciudades queremos y cómo deseamos vivir en ellas.

 

En su conferencia, David Sim, Director Creativo de Gehl Arquitects, inició tocando el tema del espacio público como tema toral de las ciudades. Destacó que todo lo urbano debe hacerse vivible y amable. Explicó que si bien hay otros problemas de enorme importancia en las ciudades, el cómo vivir en los espacios públicos, cómo estar y convivir a través de ellos,  es algo que debe tomarse en cuenta en todo momento para mejorar la calidad de vida en las grandes urbes.

Sim se ha dedicado por más de una década al diseño urbano, colaborando con otros profesionales en el proceso de planificación y construcción, aplicando las teorías de Jan Gehl a proyectos a gran escala. Desde su perspectiva, una de las mayores preocupaciones que debe tener el urbanismo es tomar en cuenta cómo viven y desean vivir las personas, tanto en sus hogares como en los espacios públicos.

Resaltó que se debe entender a la gente para poder desarrollar los espacios vivibles, algo que Jan Gehl y su esposa entendieron desde hace ya varios años, por lo que estudiaron y crearon una cultura nueva para poder entender el espacio público, tomando en cuenta la psicología y la arquitectura como dos disciplinas que pueden coexistir para conseguir “ciudades vivibles y amables”.

Sim explicó que primero debimos aprender a caminar, balancearnos, sostener cosas, desarrollamos una inteligencia importante que nos distingue de los animales. La forma en la que interactuamos con lo que nos rodea es lo que delimita nuestras conductas y aspectos trascendentales de nuestras vidas. Somos animales sensoriales; por ejemplo, la vista juega un rol importante a la hora de comprar cosas o productos que vamos a consumir. Somos seducidos a través de los sentidos. En la arquitectura por ejemplo, podemos ver magníficos edificios y estructuras urbanas impresionantes y de gran impacto a nuestros sentidos, sin embargo, para el ponente, la ciudad no sólo debe seducirnos, sino contener espacios útiles para permitirnos experimentar vivencias y sensaciones de comodidad y placer.

El contacto con la naturaleza es también muy importante para Sim, “imagina poder ver un árbol en un hospital”. El ejemplo de los gimnasios es icónico, la gente gasta dinero por subirse a una máquina para simular caminar, por esa experiencia pagamos dinero, cuando podríamos caminar por las calles de forma gratuita, conviviendo con otras personas y experimentando sensaciones con mayor impacto positivo en nuestras vidas”.

“Vale la pena invertir en espacios públicos en dónde cada vez más personas puedan compartirlos. Si se quiere ver de una forma económica, respondamos a lo siguiente: ¿quién compra más helados? ¿60 automóviles o 3000 personas?”. De acuerdo con el conferencista, esta pregunta es la que debe guiar el desarrollo urbano, implementando los espacios públicos como lugares de reunión en los que las personas coinciden y conviven, generando empatía y comunidad.

En cuanto al cambio climático, recalcó que se debe intentar una adaptación a las modificaciones climáticas de forma tal, que podamos aprovecharlas como espacios públicos en lugar de invertir fuertes cantidades de dinero en infraestructura. Por otro lado, diferentes formas de movilidad y especialmente la inversión en espacios de movilidad no motorizada, son los que nos permitirán tener ciudades más cómodas para todos.

Finalmente, concluyó mencionando que, en países nórdicos como Suecia y Dinamarca, la sustitución del automóvil por otros vehículos no motorizados, se traducen en un tema económico, pues las personas contemplan el gasto monetario que implica el uso de un vehículo u otro. Estos modelos se han exportado a otros países; por ejemplo, en Australia podemos ver que ha funcionado el uso de la bicicleta y las vialidades que premian a las personas que no usan autos. Esto ha implicado que haya más espacio para nuevos negocios y la posibilidad de nuevas formas de seguridad pública que no implican la vigilancia constante de la policía. Este tipo de proyectos mejoran la economía de las ciudades, generan nuevos empleos y crean nuevas estructuras de vida.

Para el caso concreto de México, afirma se pueden ganar espacios públicos sin necesidad de enormes y cuantiosas inversiones. Simplemente hace falta tomar el espacio, pensarlo para las personas e imaginarlo como puntos de encuentro para esparcimiento y reunión. Lo más importante y destacable para el ponente es preguntarse qué ciudad queremos y cómo queremos vivir en ella.

 

 

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